Las violentas pandillas que actúan en El
Salvador están sometiendo a niños y mujeres a nuevas formas de esclavitud
sexual y laboral que requieren la atención del gobierno, afirmó la relatora
especial de las Naciones Unidas, Urmila Bhoola.
Bhoola, relatora de la ONU sobre formas
contemporáneas de esclavitud, concluyó este viernes una visita a El Salvador
durante la cual fue enterada del reclutamiento forzoso de niños y niñas desde
los nueve años de edad que son sometidos a trabajos forzosos, según un
comunicado.
La funcionaria se refirió también a
"la coacción (contra) niñas, adolescentes y mujeres" que son
obligadas por pandilleros a "participar en actividades sexuales" y
algunas son forzadas a llevar a cabo visitas íntimas en las prisiones.
"Estas prácticas constituyen,
'prima facie', formas contemporáneas de esclavitud y están prohibidas por la
normativa internacional de derechos humanos", dijo la funcionaria de la
ONU.
Bhoola señaló que "el gobierno está
obligado a tomar medidas para eliminar estas prácticas, enjuiciar a los
responsables y proporcionar acceso a la justicia y una reparación efectiva a
las víctimas".
La relatora especial de la ONU se
entrevistó durante su vista de diez días con funcionarios del gobierno
salvadoreño y con representantes de organizaciones sociales.
"Medidas de prevención y protección
son necesarias como una solución inmediata para abordar la alta incidencia de
estos delitos y la violencia de la que son víctimas quienes se rehúsan a
responder a las exigencias de las pandillas", advirtió Bhoola.
De acuerdo con la experta, las actuales
formas de esclavitud en el país, incluida la servidumbre doméstica, son
"causa y consecuencia" de factores como "la pobreza, exclusión
social, el desplazamiento interno y externo de las comunidades, así como del
crimen".
En su visita al país, la funcionaria
resaltó el hecho que El Salvador cuenta con "un marco legal amplio"
que penaliza la esclavitud y sus prácticas "análogas".
Según las autoridades salvadoreñas, las
pandillas suelen utilizar a menores de edad para el cobro de extorsiones a
comerciantes o transportistas, o para que actúen como "vigías" en las
zonas donde operan y adviertan de la presencia de la Policía o pandilleros
rivales.
"Se trabaja mucho en la prevención,
para evitar que los niños caigan en las manos de esos grupos criminales",
señaló recientemente el director de la Policía, Howard Cotto.

